Las NOM-130-SSA1-1995 y NOM-012-SAG/ZOO-2020 refuerzan la necesidad de pruebas de esterilidad en alimentos para animales enlatados o en pouch, asegurando inocuidad, trazabilidad y confianza en la industria.
Marco normativo:
La NOM-130-SSA1-1995 regula los alimentos envasados en recipientes herméticos sometidos a tratamiento térmico, incluyendo productos para animales. Establece pruebas de esterilidad como requisito obligatorio para verificar la ausencia de microorganismos viables. La NOM-012-SAG/ZOO-2020 complementa este marco al exigir que los fabricantes de alimentos para animales integren controles micro-biológicos en sus procesos y que los resultados de dichas pruebas se documenten de manera sistemática, quedando disponibles para revisión por la autoridad sanitaria. Esto asegura no solo la inocuidad, sino también la trazabilidad y la transparencia en la producción.
Procedimientos y alcance
Las pruebas de esterilidad consisten en incubar muestras en medios de cultivo líquidos y sólidos, bajo condiciones controladas de tiempo y temperatura. En alimentos para animales, se aplican como parte del control de calidad post-proceso térmico (autoclave o retorta) y verificación de cierre hermético. El cumplimiento normativo implica:
- Validación de métodos micro-biológicos para garantizar reproducibilidad.
- Capacitación técnica del personal en procedimientos de control.
- Calificación de instalaciones y equipos para mantener condiciones asépticas.
- Registro y conservación de resultados, integrados en sistemas de trazabilidad que permiten auditorías y verificaciones regulatorias.
Impacto en la industria
La aplicación conjunta de estas normas fortalece la seguridad del producto, la confianza del consumidor y la competitividad del fabricante. Un lote contaminado puede provocar enfermedades en animales, sanciones regulatorias y daño reputacional. Cumplir con ambas normas permite:
- Evitar riesgos sanitarios.
- Reducir rechazos en inspecciones.
- Acceder a mercados regulados.
- Demostrar compromiso con la calidad e inocuidad.
Conclusión
La integración de la NOM-130-SSA1-1995 y la NOM-012-SAG/ZOO-2020 en los procesos de producción de alimentos para animales enlatados o en pouch es esencial para garantizar productos seguros, trazables y conformes con la regulación vigente. Su cumplimiento protege la salud animal y posiciona a la industria como responsable y competitiva.
Referencias:
· NORMA Oficial Mexicana NOM-130-SSA1-1995, Bienes y servicios. Alimentos envasados en recipientes de cierre hermético y sometidos a tratamiento térmico. Disposiciones y especificaciones sanitarias
· NORMA Oficial Mexicana NOM-012-SAG/ZOO-2020, Especificaciones para la regulación de productos para uso o consumo animal.